+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net
Reencuentros

Reencuentros

En este último año y medio la realidad se ha empeñado en adiestrarnos en el difícil arte de recomenzar. A veces se ha topado con nuestra resistencia y otras tantas con nuestra incapacidad para conocer de modo nuevo lo que estábamos acostumbrados a ver-escuchar-tratar a diario.

La semana de Pascua que iniciamos sugiere una suerte de “Manual de instrucciones” que apunta caminos de re-inicio de nuestras rutinas habituales,

  • …invitándonos a transitar del miedo a la alegría, sobrecogidos por la calidez de una presencia que nos sale al paso en los recorridos cotidianos y nos saluda con la buena noticia de la paz.
  • Citándose con nosotros en las primeras horas de cada día, cuando entre el sueño y el escalofrío de lo que traerá la nueva jornada otros se interesan por cómo nos va y nos devuelven un destello que sabe a identidad recobrada y a misión recibida a favor de muchos.
  • Demostrándose capaz de conjurar las ilusiones estériles del “nosotros esperábamos…” para ponernos de nuevo en camino con el corazón caldeado y los ojos prendidos en la belleza de Quien es capaz de hacer nuevas todas las cosas, incluso aquellas que a primera vista parecen tener un arreglo difícil.
  • Con el sabor intenso del pan partido y las brasas que esperan el fruto de una pesca abundante y asombrosa, dándonos la oportunidad de pasar un tiempo juntos. Corresponder a su gesto comienza a restañar las heridas del adentro causadas por la precipitación desmedida, disuelta en un “te quiero” que suena más a continuará que a happy end.
  • Con las notas alegres del reencuentro, posible a pesar de las puertas y los cerrojos, que abre a un presente distinto y a un futuro mejor.

Los coprotagonistas de los relatos de la Pascua se convierten en compañeros imprescindibles de camino cuando reemprendemos la tarea habitual modulando de modos diversos el mensaje del Resucitado que se empeña en mostrarnos de nuevo cómo la V/vida puede más.

P. Ángel Ayala Guijarro Sch. P.

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

Escolapio

Licenciado en Filosofía y Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), actualmente se encuentra en Roma, finalizando su Tesis Doctoral.

Anónimos

Anónimos

El relato marcano de la Pasión regala un asombroso elenco de personajes que acompaña los últimos momentos de la vida de Jesús. Lo concentrado y concreto del estilo narrativo convierte sus páginas en el mejor pórtico de entrada a la Semana Santa que estrenamos.

La actitud taimada del Iscariote, la anticipación no calculada de Pedro, la resignación de Simón, el Cirineo, o el gesto de piedad de José de Arimatea, que arriesga vida y fama al pedir el cuerpo del ajusticiado para darle sepultura, sugieren otros tantos itinerarios de seguimiento anclados en la propuesta del Deuteronomio con que abríamos la Cuaresma (Dt 30,19).

Hay también en la Pasión de Marcos algunos personajes que, desde el anonimato, actúan como indicadores potentes que apuntan con sus acciones a lo más esencial de la vida cristiana. Elijo a tres, elocuentes y veraces en su opción:

  • La “mujer que llevaba un frasco de perfume” (Mc 14,3). Identificada de modos diversos en el resto de tradiciones, Marcos opta por difuminar su perfil y resaltar lo arriesgado y subversivo de su gesto. Desmesura y pasión para ungir a Jesús que resulta envuelto de la cabeza a los pies por el perfume valioso que derrama.
  • El joven “cubierto tan solo con una sábana” (Mc 14,51) que en medio de la noche sale de casa con lo mínimo para seguir a Jesús. Audaz y atrevido, logra zafarse de quienes le buscan para avanzar desnudo.
  • El “centurión que custodia el patíbulo” (Mc 15,39), capaz de ver cuanto sucede y adherirse a la causa de Jesús incluso en el tiempo de descuento, al reconocer en Aquél al hijo de lo Humano y al Hijo de Dios.

Sus identidades permanecen en penumbra, desconocidas. Ellos, anónimos, conjugan denominaciones alternativas para el seguimiento: Desmesura apasionada, a imagen del que “se vació hasta el fondo” (Flp 2,7); Libertad desnuda, tras los pasos del que nos llama a ser “libres en verdad” (Jn 8,32 ) o Asentimiento consciente  ante el Dios humanado que revela la profundidad de la propia vida  (Jn 2,25).

Anonimato elocuente reflejo de Quien quiso vivir(se) “como uno de tantos” (Flp 2,7).

P. Ángel Ayala Guijarro Sch. P.

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

Escolapio

Licenciado en Filosofía y Teología por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), actualmente se encuentra en Roma, finalizando su Tesis Doctoral.

La espiritualidad no es cosa de los abuelos

La espiritualidad no es cosa de los abuelos

Fue el título de un libro, elaborado en su integridad por jóvenes hispanos del Sureste de Estados Unidos, como apoyo y oferta de materiales (reflexiones, testimonios de vida, dinámicas y formas de celebrar) para recorrer el camino cuaresmal y pascual. El tema, la espiritualidad,   fue elegido por ellos mismos tras un fin de semana de compartir juntos, aportar y decidir. Los escolapios atienden desde Miami la oficina de animación y formación de líderes para la pastoral hispana en una amplia zona, que comprende nueve Estados del Sureste, en colaboración con las diócesis y sus parroquias. Es el Instituto para la Pastoral Hispana del Sureste (SEPI, sus siglas en inglés).

De septiembre a diciembre se trabaja con los jóvenes, en sus diócesis y en tres encuentros interdiocesanos de fin de semana, para elaborar cada año estos materiales, que  se ofrecen en forma impresa y en soporte informático. Durante la cuaresma y el tiempo pascual los jóvenes  los usan como ejercicio espiritual  y de crecimiento cristiano en los grupos parroquiales.  La experiencia  lleva  trayectoria  muy consolidada que mantienen viva de forma y muy creativa, con resultados  útiles y prácticos. Varias diócesis han pedido poner todo en inglés para utilización también de los jóvenes  anglófonos.

Valorar la espiritualidad es valorarse a sí mismos y a la comunidad, afirmaban estos jóvenes. Por ello quisieron reflexionar sobre la espiritualidad y  entrar en una dinámica de crecimiento espiritual junto al crecimiento corporal, en un desarrollo total de sus personas. La  persona  formada es unitaria y armónica, integra corporalidad, sentimiento,  raciocinio y espiritualidad.  Los déficits en alguna de esas dimensiones repercuten negativamente en la buena salud que es  una importante manera de ser felices, aspiración común de todo ser humano. Por ello lanzaron la idea que la espiritualidad no tiene edad: es para todos y en todas las etapas de la vida, ya desde la niñez.

El evangelio hace una valiosa  aportación a la experiencia espiritual humana: la apertura a la acción del Espíritu Santo, principal don que nos viene  a través de la fe. Por una parte ayuda a evitar falsos espiritualismos,  desenfoques espirituales dañinos, que también se dan y hasta abundan. Son fruto de de enfrentamiento equivocado de  lo material o corpóreo y lo inmaterial o incorpóreo. Esta dualidad es pura ficción, aunque muchos lo vivan así. El ser humano es  espíritu encarnado. Espiritualidad es presencia del Espíritu Santo en todo lo que el hombre y la mujer son. Vivir la espiritualidad, ser persona espiritual,  es incorporar en toda vivencia y experiencia humanas la acción del Espíritu Santo. Espiritualidad es dejarse impregnar de la acción del Espíritu Santo en uno.  

Sinopsis: jóvenes hispanos del Sureste de Estados Unidos explican cómo descubrieron que la espiritualidad es algo muy útil, y hasta necesario en todas y cada una de las etapas de la vida.

JESUS MARIA LECEA

JESUS MARIA LECEA

Escolapio

Entregado a la docencia de la teología y la filosofía en Salamanca, Miami y Madrid. Animador pastoral de niños en la catequesis parroquial y en el Movimiento Junior de Acción Católica. Servicios institucionales a la Orden escolapia y a la vida religiosa de España y Europa. Vive actualmente en Pamplona, Navarra. Su horizonte vital es ser un artesano de la paz de las personas y los pueblos con un corazón apasionado por el mundo, la educación y el Evangelio.