+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net
Ser testimonio del Amor de Jesús

Ser testimonio del Amor de Jesús

“Dios quiera que entendiesen todos de cuánto mérito es ayudar a la buena educación de los niños, principalmente pobres, que de seguro se emularían para ver quién podría ayudarles más. Y hallarían gran facilidad y consuelo en sus acciones. Porque el amor facilita el trabajo, y más cuando nuestro amor a Dios se refleja en el prójimo” San José de Calasanz (15-5-1638)

Durante el confinamiento de los dos últimos años, recurrí diariamente a Calasanz y sus frases, siempre vigentes, esperanzadoras y oportunas. La frase de Calasanz con que inicio este comentario al evangelio es de hace exactamente 384 años, y no desconoce el mandamiento nuevo: amarnos unos a otros como reflejo del amor a Dios.

Sin embargo, que difícil es amar como Dios manda… de verdad, sin medida, sin distingos, sin barreras, sin elegir a quien sí y a quien no. ¿Será entonces que aprender a amar incondicionalmente, debería ser nuestra primera “tarea”, como fieles discípulos de Jesús?

Porque amar es dar, entregar, respetar, confiar, comprometer, servir, comprender, compadecer, sentir y un listado interminable que recoge todo aquello que hemos hecho, hacemos o haríamos por otros, conocidos, cercanos, amigos, familia, pareja y también por los desconocidos, sin buscar protagonismo o reconocimiento… simplemente porque el sentimiento nace y refleja la existencia de Dios en nosotros y la capacidad de ser fieles a su mandamiento para reconocer en ese otro su presencia viva, en lo sencillo, en lo cotidiano, en la alegría de ser todos uno en comunión.

En este tiempo se escucha muy frecuentemente la expresión “yo amo a mi manera” como justificante a actitudes propias del desinterés y el egoísmo. ¿Acaso Dios nos ama a su manera?

Propongámonos entonces, SER RECONOCIDOS COMO DISCÍPULOS POR AMARNOS UNOS A OTROS, agradecidos por poder cumplir ese nuevo mandamiento, solidarios, generosos y siempre fieles.

Pastora González Colino

Domingo 15 de Mayo de 2022 | 5º Domingo de Pascua

Juan 13, 31-33a. 34-35: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros

​Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará.

Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

Ingeniera Industrial

Colombiana/Española. Directora Ejecutiva de la Fundación Educativa Calasanz y Coordinadora Provincial ENF y Voluntariado en la Demarcación Nazaret.  Comprometida con la transformación y la justicia social, con entusiasmo y espíritu solidario,

Responsabilidad social: ¿altruismo o lavado de conciencia?

Responsabilidad social: ¿altruismo o lavado de conciencia?

La experiencia propia me permite pensar que hablar de Responsabilidad social debería entenderse como la posibilidad de abrir espacios donde la equidad se legitime, donde las manos y voces se encuentren para construir un proyecto común conjunto que permee escenarios para la inclusión, para mirar y escuchar al otro más allá de su capacidad productiva, más allá de una fuerza de trabajo, más allá de su cosificación…es decir, escenarios que permitan responder a la pregunta ¿Podremos vivir juntos?[1]

Últimamente se han puesto en boca de muchos dos términos que a primera vista encierran todo un compromiso axiológico: Responsabilidad social; sin embargo, surge la inquietud si en nuestro contexto colombiano (conflicto armado, corrupción, clientela política, inequidad, pobreza…) y en aquellos en cuyas manos y voces especialmente resuenan las dos palabras, existe el verdadero espíritu de querer reconocer en otros su verdadera condición humana que implica la posibilidad de desarrollo personal en términos de educación, inserción social y política, acceso a la información, sentido de pertenencia y naturalmente la satisfacción de necesidades vitales que aseguren su supervivencia.

Pues es claro que contextos de exclusión, marginalidad y pobreza (Colombia es el país más desigual de toda América Latina según informe del Índice de Desarrollo Regional para Latinoamérica 2020 – IDERE LATAM), requieren de una atenta y cuidadosa mirada que permita replantear las prácticas y proyectos que hasta ahora se han venido desarrollando en aras del compromiso o responsabilidad social, de lo contrario tal y como lo plantea Amartya Sen “la iniquidad y la pobreza son muy sensibles a cualquier tipo de ejercicio de desarrollo. La principal razón de hacer algo respecto a la iniquidad es reconocer la negatividad intrínseca de una sociedad donde hay un alto nivel de iniquidad. Esta, además predispone a la violencia y conlleva una serie de consecuencias desfavorables: una de ellas es la inestabilidad económica y la protesta.”[2]

Ahora bien, ¿se podrá esperar que además de reflexionar, escribir, debatir y por qué no denunciar exista una real capacidad de compromiso que rebase el mero discurso? Y entiendo por capacidad real de compromiso la posibilidad de resignificar conceptos como competencia, poder, conflicto, convivencia, ciudadano, una resignificación que permita hablar de cooperación, de un poder que no sea el que mueve la ambición y los intereses particulares sino precisamente el que permite la interacción social y política desde el reconocimiento del otro como igual por su condición humana, pero diferente en tanto historia propia, diferencia que nutre y enriquece validando el vivir con otros. Otros y todos no solo espectadores sociales (simples ciudadanos), sino actores sociales que se construyen “imponiendo a la sociedad instrumentalizada, mercantil y técnica, principios de organización y límites conformes a su deseo de libertad y a su voluntad de crear formas de vida social favorables a la afirmación de sí mismo y al reconocimiento del otro…”[3]

¿Estaremos dispuestos todos en lo que a cada uno corresponde (Estado, Empresa Privada, Iglesia, Academia…) a cambiar la mirada y dispuestos a apostar a un nuevo proyecto de construcción social?

Un nuevo proyecto de construcción y participación social que asegure una mejor distribución del ingreso y la riqueza, que disminuya la brecha de la desigualdad, que deslegitime la violencia que nace precisamente de la disparidad social y económica, que sea capaz de reescribir y reinterpretar la historia de una Nación, que nació precisamente fundada en los intereses de una clase particular sostenida gracias a la expropiación y explotación de una mayoría, situación que pareciera perpetuarse en el tiempo…

Pastora González Colino


[1] TOURAINE, Alain. “¿Podremos vivir juntos?” Argentina, Fondo de cultura económica, 1996.

[2] SEN, Amartya. Premio Nóbel de economía, 1998.

[3] TOURAINE, Alain. Op. Cit.

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

Ingeniera Industrial

Colombiana/Española. Directora Ejecutiva de la Fundación Educativa Calasanz y Coordinadora Provincial ENF y Voluntariado en la Demarcación Nazaret.  Comprometida con la transformación y la justicia social, con entusiasmo y espíritu solidario,

Volver al Colegio…Con 60 o más años

Volver al Colegio…Con 60 o más años

“Pido al Señor para todos juntos gran deseo de trabajar con el prójimo, mediante nuestro ministerio, Y que sea con grandísimo mérito de ustedes y buen ejemplo de los seglares” (San José de Calasanz 27-6-1648)

Cuando era niña, el texto obligatorio en el primer año de la escuela primaria: La alegría de leer, “se convirtió probablemente en uno de los libros colombianos más vendidos antes de las obras de García Márquez.” [1] Una cartilla con dibujos básicos de múltiples colores, mezclando ejercicios y letras, para que poco a poco descubriéramos que la unión de esos signos en nuestra voz se convertía en sonidos que formaban palabras.

Esos primeros años de colegio, en los que el papel, el lápiz, los juegos, los libros o cartillas y los nuevos amigos se convertían en nuestros motivos diarios para aprender, emocionarnos y estar alegres, hoy los revivo en el Colegio Calasanz Bogotá (CCB) con un nuevo programa dirigido a la población mayor de 60 años que vive en el sector. El propósito de esta iniciativa es que los adultos mayores, regresen a nuestras aulas un día a la semana en horario extra escolar para compartir la vida, desarrollar habilidades y recuperar confianza en el encuentro cara a cara con otros en estos tiempos de pandemia.

En La Vanguardia de Barcelona, el pasado 9 de junio del presente año aparecía lo siguiente: “La sexalescencia caracteriza a personas que han llegado a una madurez sin miedos, sin complejos, plenamente integrados a nivel comunitario, social y laboral. No se retiran para dar paso a la juventud. Saben que pueden aportar su experiencia, sabiduría y serenidad y que estas tienen valor. Están motivados, tienen curiosidad e interés por lo que ocurre a su alrededor y se implican en todo aquello que les gratifica. Siguen teniendo ilusiones y proyectos y son muy positivos y vitales.”[2]

Y encontramos en los vecinos del CCB, personas entre 60 y 87 años dispuestas a que mente, cuerpo, espíritu y saberes se activen una vez a la semana siendo parte de “Calasanz para Todos”

Nuestra primera sesión (27-10-2021) colmada de emoción, nos llevó a conocer hombres y mujeres, casados, viudos, separados, con hijos y nietos en la distancia… abuelos que después de haber ejercido diversas profesiones hoy se encuentran retirados, vitales, solos y con tiempo suficiente para volver al colegio, donde voluntariamente maestros calasancios y profesionales aliados dedican parte de su tiempo libre a preparar actividades y llevarlas a cabo: Danza (Profesora Dayana Lemus), Artes Plásticas (Profesora María Paula Samper), Espiritualidad (Pastoralista Omar Serrano), Cooperación (Psicólogo Germán López), Hábitos saludables (Profesionales Fundación Universitaria de Ciencias de la salud) y todos bajo la coordinación de la psicopedagoga María Fernanda Forero quien a la vez ha sido la encargada de gestionar lo necesario para dar vida a este nuevo espacio de tal manera que el carisma calasancio continúe estando presente en la vida de niños, jóvenes, adultos y mayores.

Para el cierre de actividades, celebraremos Navidad anticipadamente, dando gracias al Niño Dios por este año lleno de amor y fe, con la esperanza puesta en un 2022 que nos permita regresar y acompañar: hacernos compañeros, compartir, incluir, escuchar, observar, encontrarnos y reconocernos al mejor estilo de Calasanz.

Pastora González Colino


[1] https://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-110/alegria-de-leer

[2] https://www.lavanguardia.com/vivo/longevity/20210609/7515930/quienes-son-sexalescentes.html

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

Ingeniera Industrial

Colombiana/Española. Directora Ejecutiva de la Fundación Educativa Calasanz y Coordinadora Provincial ENF y Voluntariado en la Demarcación Nazaret.  Comprometida con la transformación y la justicia social, con entusiasmo y espíritu solidario,

Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día

Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día

Reconocer a Jesús en el dolor y en la alegría, recibiendo su resurrección en nuestras vidas para dar testimonio de su presencia viva.

En estos tiempos difíciles que vivimos, el Evangelio de hoy nos presenta, entre otras, las siguientes frases como una oportunidad para reconocer la presencia viva de Jesús en nuestras vidas.

“… y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan”. En los primeros meses de 2020, la OMS emite un pronunciamiento oficial sobre el inicio de la pandemia y las amenazas que representa este coronavirus para la población mundial. Transcurrido un año, la vida cambió para todos, dejando en evidencia que el dinero no lo compra todo, que los pobres son aún más pobres y que ser solidarios en la adversidad es un camino de doble vía, dar y recibir, partir y compartir. Y entonces, ¿Encuentro el acontecer del Resucitado en mí y en el otro? ¿Cuántas veces en este último año hemos reconocido a Jesús cuando hemos partido y compartido el pan de nuestra mesa?

«Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día”. Y desde ese tercer día continúa presente entre nosotros, resucitado, cercano, en el dolor y en la alegría, en el silencio de los mayores y en la risa de los niños. Su promesa de resurrección la ha cumplido y vive en nuestros corazones para dar sentido a cada paso de nuestro camino.

“Ustedes son testigos de esto»: la definición más coloquial de testigo nos lleva a “es aquella persona que es capaz de dar fe de un acontecimiento por tener conocimiento del mismo”… por lo tanto, soy testigo de su amor y misericordia, de su muerte y resurrección, de saber que está vivo para llenar mis días con fe, ilusión y esperanza… Y cuando en este tiempo de incertidumbre, la duda se asoma, recuerdo a mi padre cantando:

“Y cuando tengo una pena,
alzo los ojos al cielo…”

Pastora González Colino

Domingo 18 de abril de 2021 | 3º Domingo de Pascua

Lucas 24,35-48: Así estaba escrito: el Mesías padecerá y resucitará de entre los muertos al tercer día

​En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros.» Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.» Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?» Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse.» Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto.»

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

PASTORA GONZÁLEZ COLINO

Ingeniera Industrial

Colombiana/Española. Directora Ejecutiva de la Fundación Educativa Calasanz y Coordinadora Provincial ENF y Voluntariado en la Demarcación Nazaret.  Comprometida con la transformación y la justicia social, con entusiasmo y espíritu solidario,