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The bell tower and the sanctuary of the Fatima church

The bell tower and the sanctuary of the Fatima church

The bell tower and the sanctuary of the Fatima church are indestructible in front of the University of Law of Ho Chi Minh City

Those who have passed by Ho Chi Minh City University of Law 123 National Highway 13, Hiep Binh Chanh Ward, Thu Duc District, HCMC. (This place is only a kilometer from our community of St. Joseph in HCM City, Viet Nam.) all noticed something strange, that is, the bell tower above is the Cross of the old Fatima Church still standing right in front of three school buildings. Behind the bell tower history is a mysterious story that is difficult to explain.

 History of Fatima Church

Fatima Binh Trieu Church is a Catholic church belonging to the Archdiocese of Ho Chi Minh City. This place is known as “Binh Trieu Fatima Pilgrimage Center.”

In May 1962, the Fatima Apostolic International Movement organized the procession of the statue of Our Lady of Fatima to many countries around the world. On the occasion of this statue’s procession through Vietnam, Father Paul Vo Van Bo – head of the procession organizing committee bought a 12.5-acre plot of land near Highway 13 and Binh Trieu station to build a pilgrimage center of Our Lady of Fatima.

 Demolition of Fatima Church to build the University of Law of Ho Chi Minh City

After 1975, the government confiscated the land of Fatima Church to requisition to build a law university. The school destroyed the church here to build the school. However, the bell tower with the Cross above it and the church’s nave cannot be destroyed by any means. The construction board used all means to destroy the bell tower and the church’s sanctuary many times but could not because of the mysterious miracles that caused all equipment and machinery to turn off suddenly. In the end, people had to change the drawing, keeping the 30-meter high bell tower, standing in the center of the schoolyard, and a sealed room in the middle of the lobby that could not be used. This is the sanctuary of the former Fatima Church. The bell tower and the sanctuary are still existing, today.

Trần Văn Lực Sch. P.

VAN LUC TRAN

VAN LUC TRAN

Piarist

Br. Tran Van Luc Sch. P. hails from the Archdiocese of Hanoi, Viet Nam. He is a Marketing graduate, joined the Piarist Fathers in 2014. He took Philosophy units at the Adamson University and Certificate for Practical Social Skills Class at HCMC Youth Employment Service and Vocational Training Center. He is the writer of several books, like, “Hanh Phuc & Khon Ngoan; Tien Van Tam-Nha Giao Duc…” Currently, he is taking Master of Arts in Theological Studies (MATS) – Maryhill School of Theology.

Pegar la hebra

Pegar la hebra

Recuerdo a mi padre pegando numerosas veces la hebra cuando mojaba con saliva la punta de sus dedos antes de afinar las aperturas de las madejas cuyos extremos ataba para formar conos con los que tricotaba prendas de punto. En todas ellas podías encontrar al menos un lugar donde sus manos expertas habían entrelazado dos extremos casi inexistentes. El delicado lugar era distinto y robusto, una extravagancia frágil en la continua urdimbre de lo habitual. En ese lugar estaba mi padre.

Recuerdo a mi madre y a mis tías pegando sin más la hebra. Palabras sobre nosotros, niños, o sobre las cosas del día a día. Remembranzas que se diluían en el tiempo junto a cosas nimias o excelsamente sencillas mientras el café claro se enfriaba o los naipes se extendían sobre el tapete en las tardes inacabables de los domingos de invierno. Llegado el estío, el frescor de las noches mediterráneas escuchaba lo que contaban sin poder volver a su sueño cálido. Nada era ensueño bajo la luz de la trama. Nada se iba, todo se quedaba en la alfombra que pergeñaban rostros de las mujeres de mi familia.

Recuerdo a mis ancestros tejiendo vínculos y realidades mientras pegaban la hebra. No olvido esas imágenes.

He visto el cuadro innumerables veces. He leído sobre él. Entiendo que el artista empleó sabiamente cuanto sabía empapándome con erudición de la literatura experta en la materia. También sé que toda una tradición aterriza con magnificencia en el tratamiento de la temática que el sevillano resuelve en el lienzo. Esto interesa a mi ego curioso, pero no me incumbe.

En la contemplación de una obra artística, de un paisaje, de las escenas cotidianas, del Dios Vivo, me incumbe cuanto conmigo va. Y si en ella hay algo claro lo hay porque yo estoy en ella de alguna forma honda e íntima, últimamente inexplicable. Tenemos hebras en el alma, las que mi padre ponía sobre sobre su hombro y hoy son símbolo. No sé si seguimos tejiendo, pero aseguro sin equivocarme que llevamos pegados colores del pasado que forman parte de la paleta con la que revocamos el arte, sí, y también otras contemplaciones. Ya decía el sabio que lo que no es causalidad es sincronicidad. Cuanto nos incumbe, nos ha provocado algo, como efecto o asociación en el hondón o almario. De no ser así, no existe para nosotros.

Pego la hebra a partir de aquí en el sentido que da al término el DRAE, como alargamiento casual de un tema, quizá tan casual que la cuenta sea larga. Pero me interesa; y, en fin, eso es lo que cuenta. Este lienzo me llena; y de lo que rebosa el corazón, habla la boca, que dice el sabio de Nazaret (Lc 6,45).

Del cuadro me incumbe la provocación o llamada de su escena anterior. La posterior, ese mito religioso antiguo, me sirve de marco no más, aunque los mitos me atraen. Las cinco mujeres tan equilibradamente distribuidas son quienes me cuentan. Todas rodean en un pentágono regular al gato del centro y trabajan juntas en la hilatura cada una a su modo. Una sostiene el huso mientras parla con la que esconde sus manos tras el cortinaje carmesí. Otra tira de la madeja con una mano y sostiene el ovillo en la otra junto a la que hace algo que no vemos. La última sostiene un cardador dirigido a unos hilos aún no existentes. Todas hacen algo y el gato juega con las pelusas que caen de la hilatura. La figura es perfecta, vital y espiritual como su número, y serena en su movimiento perpetuo.

Nos han contado la historia desde los mitos, las leyendas y las heroicidades de algunos. Pero yo recuerdo a los genealógicamente míos, a mis grandes de antaño; y tú a los tuyos. Los relatos del pasado, salvo que nos incumban, son sólo historiografía, ensalmo o embeleco.

Mas Velázquez, en su genialidad psicológica profunda, nos dice algo importante. Intenta que fijemos la mirada en el gesto cotidiano de unas mujeres trabajadoras cuya finalidad última quizá sea proveer el material con el que urdir el tapiz con el que Aracne deslumbre a Palas y acabe por hacer que la diosa sabia la fulmine. Pero, como dice, hay mucho más divino en ese pegar la hebra de dos mujeres que hablan mientras trabajan, en el callar laborando de la otra pareja y en el quehacer sin rostro de la última, que en todo el resultado del tejido. La tela es el Ahora del hilo. No hay divino futuro.

Y en el medio, el gato juega. El gato juega y sigue divinamente jugando.

Nosotros somos hijos e hijas de urdimbres del pasado e hilanderas del porvenir. Pegar la hebra no es importante por el resultado final del tapiz o por si agrada o no a los dioses. Es importante porque se realiza aquí y ahora. Eso lo sabe el gato, sin duda, y creo que también esas mujeres que llenan la escena sin importarles lo que a los poderes les acaezca.

Y en el medio, el gato juega. El gato juega y sigue Dios Mujer jugando.

Saunier Ortiz

SAUNIER ORTIZ

SAUNIER ORTIZ

Educador

La Resurrección según Esteban Murillo

La Resurrección según Esteban Murillo

En este tiempo pascual nos es dado contemplar el inmenso misterio de la Resurrección del Señor. Misterio de paradojas y aparentes contradicciones. Misterio de extremos que se unen y entrelazan. Te invito a contemplar unos instantes esta pintura, antes de presentar algunas consideraciones sobre la misma.

Esteban Murillo, pintor sevillano del siglo XVII, retrata con maestría el preciso momento en el que Jesús se levanta de entre los muertos. Es una pintura cálida, con gran manejo de la luz y la oscuridad, que nos remite a la aurora del primer día de la semana.

Hay varios contrastes en esta obra que me gustaría destacar.

En primer lugar, el Señor Jesús mira hacia lo alto, tiene sus ojos depositados en la altura hacia la que parece que se dirige, flotando por sobre la tierra. Curiosamente, los otros personajes hundidos en el sopor, inclinan la cabeza hacia el suelo.

Otro contraste está en referencia a los cuerpos allí presentes. Los tres guardias con gruesas vestiduras y armaduras sobre sus cuerpos opacos, son el anti-tipo del Resucitado que muestra la limpieza y pulcritud de su cuerpo, apenas cubierto por unas sábanas.

Si bien en Jesús hay muestras del flagelo de la Cruz – la herida del costado, las marcas de los clavos – todo está atravesado por la Pascua. Por el contrario, los soldados, abatidos por el cansancio, con los pies y las vestiduras sucias, mantienen aún con ellos los pertrechos de la tarea realizada: lanzas y escudos, capas y yelmos.

En último lugar, deseo referir a la posición de los cuerpos. Los tres guardias yacen en el piso derrotados por el sueño. Sus cuerpos están al nivel del suelo y, en dos casos, completamente acostados. Están acurrucados, doblados, enrollados, hechos una pequeña cosa sobre la tierra.

Por su parte, Jesucristo se eleva triunfante hacia los cielos. Nada en Él toma contacto con el suelo. Está erguido de manera victoriosa. Su cuerpo estirado, todo su cuerpo desplegado, como el estandarte que con orgullo porta en su mano izquierda.

¡El Crucificado ha Resucitado! ¡Es elevado sobre la tierra para atraer a todos hacia Él!

P. Andrés Rodríguez

 

ÁNDRÉS RODRÍGUEZ

ÁNDRÉS RODRÍGUEZ

Escolapio

Sacerdote escolapio de Argentina. Nacido en Coronel Suárez y llamado por Calasanz desde esas tierras. Estudió Teología y profesorado en Ciencias de la Religión en la UNSTA. Es apasionado de la lectura, con grandes afectos para la música, siempre deseoso de poder contemplar y mirar más adentro de las cosas. Actualmente vive en Córdoba, Argentina y es maestro de prenovicios.

Tiempo de fachadas reventadas

Tiempo de fachadas reventadas

La guerra sigue haciendo de la historia un tiempo de fachadas 
reventadas y cuerpos caídos en derrumbe.

Edificar las ruinas es el estado de los hombres, abrir por bombas o pantallas fachadas donde, en lo oscuro, se derrota el hogar, montañas de cimientos caen, son lanzas en la red, hasta la propia guerra sin guerra se atestigua. Ocurre así, no solo Siria se tiñe de silencios.

Silencio al refugiado, silencio tras el ruido, migrantes silenciados, silencio aún en nosotros.

Sin embargo ahí, en triángulo primero, descalzo en humildad, sin miedo de quebrarse la piel en los ladrillos todavía hombre y mujer alzan de la tierra la muerte, la desmayada vida, vestida de colores de Cielo y Mar y Madre Sagrada.

Sigue haciéndonos la historia, un caer las fachadas, abrirse los cimientos, bloquear los caminos, astillas de entrecalles…

Pero hermano y hermana, tus cimientos de barro soplado deben buscar al hermano caído, limpiar las ruinas, crear nuevos caminos, descalzarse de nuevo, hacer del cuadro el trino que edifique las ruinas.

¿Qué caminos despejar, cómo responder a las guerras del mundo, qué cimientos rescatar de entre las ruinas?

…………..
Descendimiento de la Cruz. Rogier van der Weyden. 1435. Museo del Prado.

ISABEL GARCÍA DE JUAN

ISABEL GARCÍA DE JUAN

Educadora

Educadora. Profesora de Geografía e Historia y Lengua y Literatura en Secundaria y Bachiller en el colegio Calasanz de Santander. Coordinadora de la Acción Social de Santander. Casada, madre de dos hijas. Pertenece a la Fraternidad Escolapia de Betania.

PEPE MONTALVÁ BENEYTO

PEPE MONTALVÁ BENEYTO

Laico

Fotógrafo fustrado, tipógrafo mediocre, diseñador de tres al cuarto. En labores comunicativas escolapias. Casado, padre de tres hijos. Pertenece a la Fraternidad Escolapia de Betania.

Madre Paula

Madre Paula

Quisiste, sentiste de corazón, dar un arma a la mujer
Sembrarle en educación.
Tal vez comenzó el camino en un hilo de cordel, de esos
que con tu familia creabas para comer.

Recordemos que en el alma, cuando se teje bondad
usa Dios esos cordeles, universo umbilical, que atan
con Piedad y Letras a niño, niña y Verdad.

Santa Madre Paula Montal, primera congregación
Que prestaba a las mujeres exclusiva educación.
Les acercaste cultura, quebraste la discriminación

De las niñas de Figueras, Arenys de Mar, Sabadell.
Las de Igualada y  Vendrell,
Masnou, Gerona y Blanes…

Tú, Mariana, tú Escolapia
“ Salvaste a las familias
Enseñando a aquellas niñas
el amor a Dios”.

Sesenta años en vida, más de cien años después
Gracias por ser pionera, en la igualdad de la mujer.

ISABEL GARCÍA DE JUAN

ISABEL GARCÍA DE JUAN

Educadora

Educadora. Profesora de Geografía e Historia y Lengua y Literatura en Secundaria y Bachiller en el colegio Calasanz de Santander. Coordinadora de la Acción Social de Santander. Casada, madre de dos hijas. Pertenece a la Fraternidad Escolapia de Betania.

PEPE MONTALVÁ BENEYTO

PEPE MONTALVÁ BENEYTO

Laico

Fotógrafo fustrado, tipógrafo mediocre, diseñador de tres al cuarto. En labores comunicativas escolapias. Casado, padre de tres hijos. Pertenece a la Fraternidad Escolapia de Betania.

La doble vida de los cuadros

La doble vida de los cuadros

Hay ocasiones en que a uno no le gustaría que terminase la lectura de un libro, querría que las páginas se fueran multiplicando a medida que avanza la lectura. Tal es la gozosa experiencia que provoca. Algo así me ha sucedido con este maravilloso libro, premio ESPASA 2020. Lo cierto es que logra sumergirte de manera amena en 35 historias correspondientes a otros tantos cuadros y autores. Desde Velázquez hasta Bacon, haciendo especial hincapié en algunas pintoras no muy conocidas, pero de indudable interés, como Rosa Bonheur o Ángeles Santos, van desfilando ante el lector con sugerentes pinceladas sobre alguna de sus obras.

La lectura se hace deliciosa, descubriendo anécdotas, narrando historias, revelando matices que hacen de cada obra algo ante lo que vale la pena detenerse y dejar que hable por sí sola. Cada cuadro traspasa su momento concreto para hacerse nuevo ante quien lo contempla y el escritor, de manera habilidosa, logra trasmitir precisamente esa novedad, ese ir más allá de lo que el pintor plasmó.

Verdad y ficción se mezclan en esta “doble vida de los cuadros”, como reza el subtítulo. No solo refleja muchos aspectos que pueden ser conocidos a través de la historia del arte, sino que logra emocionar apelando a lo que pudo suceder antes, durante o después de la realización de cada obra, los sentimientos que pudieron mover al autor y al modelo o la repercusión que ejerció en su momento la realización de los cuadros.

Sólo me queda animar a la lectura de este libro, a degustarlo con calma, a dejarse llevar por lo que suscita. En mi caso, agradezco sinceramente a quienes me lo regalaron y con ello permitieron que el arte, una vez más, se hiciera emoción.

 

EMOCIONARTE. La doble vida de los cuadros

Autor: Carlos del Amor

Editorial: Espasa

Recomendable lectura si quieres adentrarte más allá de datos sobre un cuadro o un pintor… Historia y ficción se entremezclan dando lugar a una obra sencilla, sugerente y bella.

MARIO CONTELL

MARIO CONTELL

Educador