+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net
Siate misericordiosi, come il Padre vostro è misericordioso

Siate misericordiosi, come il Padre vostro è misericordioso

Il tempo del Capitolo Generale è un tempo privilegiato. L’abbiamo sperimentato anche in quest’ultimo Capitolo celebrato nel Mexico e che abbiamo finito pochi giorni fa. Un tempo privilegiato e santo – non solo nelle sessioni di riflessione e di pianificazione, o nel periodo delle elezioni, ma lo è anche negli incontri personali, nei dialoghi inaspettati che ci toccano il cuore. Durante il Capitolo Generale, nelle domeniche abbiamo visitato delle presenze scolopiche nel Mexico. In una di queste visite, abbiamo avuto un’esperienza che credo non dimenticheremo mai. Abbiamo ascoltato la testimonianza di un abitante di un Hogar Calasanz, un ragazzo di quindici anni. Ci ha raccontato la sua storia personale. Una storia travagliata da tante difficoltà, perdite, violenze non-volute, aggressività e nonsenso. E ciononostante è una storia che merita di essere raccontata. Ciononostante – perché lui ha incontrato dei maestri, delle maestre che l’hanno accettato, che l’hanno accolto ed aiutato. Ascoltando la storia di questo ragazzo ci siamo meravigliati dei cambiamenti occorsi durante gli anni, e ci siamo meravigliati anche della grandezza dei suoi maestri e maestre – che pazienza, che amore, che perseveranza!

Ascoltando questa testimonianza abbiamo capito cosa significa essere un vero maestro, una vera maestra. Abbiamo capito – con le parole di questa domenica – cosa significa «fare del bene e prestare senza sperarne nulla», cosa significa «essere misericordiosi».

Sì, perché un maestro, una maestra ha un cuore misericordioso. Non vede solo i risultati ottenuti o gli errori fatti, ma vede soprattutto la persona stessa, e la guarda con gli occhi di Dio Padre – che l’ha creata buona, di tanti valori, talenti, di tante possibilità. Essere pedagogo significa essere collaboratore di Dio Padre. E per esserlo siamo invitati ad essere misericordiosi – guardare oltre gli errori, oltre le miserie, dei peccati. Guardare la persona stessa ed amarla.

Tornando da questa visita abbiamo portato con noi alla sala capitolare tanti impulsi da riflettere, da pensare: come possiamo vivere la nostra cristocentricità, come è attuale il nostro ministero scolopico, come è attuale il nostro Calasanzio stesso nei diversi ambienti del mondo! Grazie, Salvador, per la tua testimonianza!

P. Zsolt Labancz Sch. P.

Domenica 20 febbraio 2022 | 7a Domenica del Tempo Ordinario

Luca 6, 27-38: Siate compassionevoli come il Padre vostro è compassionevole.

 

In quel tempo, Gesù disse ai suoi discepoli:

«A voi che ascoltate, io dico: amate i vostri nemici, fate del bene a quelli che vi odiano, benedite coloro che vi maledicono, pregate per coloro che vi trattano male. A chi ti percuote sulla guancia, offri anche l’altra; a chi ti strappa il mantello, non rifiutare neanche la tunica. Da’ a chiunque ti chiede, e a chi prende le cose tue, non chiederle indietro.

E come volete che gli uomini facciano a voi, così anche voi fate a loro. Se amate quelli che vi amano, quale gratitudine vi è dovuta? Anche i peccatori amano quelli che li amano. E se fate del bene a coloro che fanno del bene a voi, quale gratitudine vi è dovuta? Anche i peccatori fanno lo stesso. E se prestate a coloro da cui sperate ricevere, quale gratitudine vi è dovuta? Anche i peccatori concedono prestiti ai peccatori per riceverne altrettanto. Amate invece i vostri nemici, fate del bene e prestate senza sperarne nulla, e la vostra ricompensa sarà grande e sarete figli dell’Altissimo, perché egli è benevolo verso gli ingrati e i malvagi.

Siate misericordiosi, come il Padre vostro è misericordioso.

Non giudicate e non sarete giudicati; non condannate e non sarete condannati; perdonate e sarete perdonati. Date e vi sarà dato: una misura buona, pigiata, colma e traboccante vi sarà versata nel grembo, perché con la misura con la quale misurate, sarà misurato a voi in cambio».

ZSOLT LABANCZ

ZSOLT LABANCZ

Escolapio

Zsolt Labancz es un escolapio húngaro. Ha ejercido como superior provincial en el período 2011-2019, ahora está enseñando en el colegio de Vác.

Vivir desde la Navidad

Vivir desde la Navidad

En el segundo Domingo después de Navidad leemos de nuevo el solemne texto de la fiesta de la Encarnación, el prólogo del Evangelio según San Juan. Es una invitación renovada a contemplar la gloria del Unigénito del Padre, que “se hizo carne y habitó entre nosotros”. Una invitación a contemplar “la verdadera luz que vino al mundo”, y al mismo tiempo a contemplar cómo Él “alumbra a todo hombre”, y contemplar cómo “a cuantos le recibieron les dio poder de ser hijos de Dios”.

Celebrar la Navidad significa reconocer de modo nuevo a Dios, su amor, y significa también reconocer de modo nuevo la existencia humana como una existencia con la cual nuestro Dios se ha unido definitivamente y así ha renovado esta existencia, dándole a ella nuevas posibilidades, nuevas energías.

Este Domingo del tiempo de Navidad y que celebramos al empezar el Año Nuevo, nos invita a vivir este inicio año desde la Navidad.

Vivir desde la Navidad – o vivir “navideñamente” – significa tomar conciencia de nuestra renovada existencia que nos da la posibilidad de vivir como hijos de Dios, como seguidores de Jesús, del Verbo Encarnado. A veces  pensamos que “no somos capaces” de amar a nuestros hermanos como quisiéramos amarles, pensamos que “no somos capaces” de vivir una vida intensa, entregada al servicio de los demás, pensamos que “no somos capaces” de perdonar y reiniciar una relación en el matrimonio o en la comunidad.

En estos momentos el misterio de Navidad nos invita a escuchar atentamente la voz sutil del Espíritu que nos dice a nosotros: “Tú estás renovado, tu existencia, tu naturaleza está ya injertada en la naturaleza divina. Eres hijo amado, hijo de Dios.”

Vivir desde la Navidad significa creer en la fuerza renovadora de Dios e intentar siempre de nuevo vivir según esta nueva posibilidad. Así la Luz que una vez ya ha llegado al mundo puede llegar siempre de nuevo en formas nuevas, creativas, sorprendentes en nuestros entornos y puede llegar a hermanos que viven en diferentes formas de tiniebla y tienen sed de esta luz.

Domingo 3 de enero de 2021 | Domingo 2º de Navidad
Juan 1, 1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros

En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. [Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.] La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: «El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

ZSOLT LABANCZ

ZSOLT LABANCZ

Escolapio

Zsolt Labancz es un escolapio húngaro. Ha ejercido como superior provincial en el período 2011-2019, ahora está enseñando en el colegio de Vác.

Panorama Calasanz
Resumen de privacidad

Este sitio Web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio Web.

Fuera de estas cookies, las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio Web.

También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio Web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento.

Tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.