El día de hoy, celebramos con alegría y gozo la solemnidad de la “Santísima Trinidad”. Esta gran solemnidad, esta bellamente colocada después del domingo de Pentecostés y nos presenta una síntesis asombrosa de nuestra fe cristiana: Todo empieza por el amor de Dios. Este es el origen de cualquier movimiento de Dios hacia las personas, y también debería ser la convicción por la que debería empezar nuestra evangelización. Sin la conciencia profunda de que todo proviene del amor de Dios, nuestro mensaje queda vacío.
El recorrido por el que nos llevan las lecturas de hoy es magnífico, la petición de Moisés a Dios es una expresión muy genuina del anhelo puro y sincero de estar enamorado de Dios. No importa si la vida no es como uno deseará que fuera, lo importante es sentirse acompañado, sentirse enamorado y ser consciente de que ese amor va dejando su huella en todo. Me gustaría charlar con Moisés y decirle que el Señor se ha hecho carne y hueso entre nosotros, su pueblo, y no lo ha hecho para venir a condenarnos, sino para ser salvados.
San Pablo inflamado por el Espíritu Santo, invita a la perfección: a tener consciencia del gran amor del Padre, a sentir de la presencia de Dios en cada uno de mis hermanos y sentirme uno con los otros, para que el mundo crea.
Esta gran fiesta de la Santísima Trinidad representa la atención de Dios para con su pueblo. Significa reconocer la preocupación de Dios, en su fidelidad por la humanidad: hay que sentirnos llenos de gozo porque nos ama un Dios que no es indiferente a los asuntos del mundo y de los humanos, sino que se ha hecho “todo” a todos para salvar a todos. Contagiémonos, del gran regalo de la consciencia.
Isaac Rabin Meza Mendoza
4 de junio de 2023 | Domingo de la Trinidad
Jn 3,16-18:
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

ISAAC RABIN MEZA MENDOZA
Escolapio
Nací en Chiautempan, Tlaxcala. Religioso escolapio. Apasionado por la vida y su sentido.


