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“Si unes la alegría a la paciencia, realizarás obras de mucho mérito”                 

San José de Calasanz

San José de Calasanz es un santo admirable en su manera de vivir la paciencia. El papa Pío XII lo llamó ‘el Job de la nueva alianza’, recordando la entereza y paciencia que muestra el personaje del antiguo testamento y comparándolo con el final de vida de nuestro santo. Para Calasanz la paciencia no es aguante ni una capacidad que permite mantenerse firme ante la adversidad, la paciencia es el modo de obrar de Dios con nosotros. Cuando uno se siente bien tratado y experimenta la paciencia de Dios sobre su vida es capaz de vivir la paciencia con los demás. Y esto es posible aprenderlo vitalmente, de manera especial, tratando con niños. Cuando uno descubre en sí mismo las actitudes de un niño y se mira así ante Dios, evidencia esa ternura y saber esperar divino que denominamos paciencia. Si todo un Dios tiene esa condescendencia asombrosa con el ser humano, ¿qué no haremos y viviremos con los demás? San José de Calasanz aplica esto en su escuela y provoca cambios reales en sus estudiantes: tratar a una persona con paciencia es la mejor manera de hablar de Dios sin nombrarlo, y esto se logra con una actitud humilde que se reconoce igualmente tratado por el Padre. Aquí está la fuente de la alegría: para quien ejerce la paciencia, porque ve evidentes frutos; para quien la recibe, porque acaba consiguiendo lo que creía imposible. Unir alegría y paciencia genera obras realmente meritorias. Saberse acompañado alegremente sin ser presionado, empujado ni juzgado es la experiencia más bella del aprendizaje, suscitando una huella imborrable en la memoria y generando dinámicas de crecimiento en la persona. ¿Qué no puede conseguir la paciencia? «Para Dios nada hay imposible» (esa es la paciencia de Dios). Ya escribió san Pedro en su segunda carta: «Considerad que la paciencia de Dios es nuestra salvación.» Y Calasanz lo sabía.

CARLES SUCH

CARLES SUCH

Religioso

Sacerdote escolapio entregado a la vida y acompañando la de niños y jóvenes para vivir con pasión. Perú es su lugar actual. España su cuna. El corazón humano su universo y Cristo, Calasanz y el evangelio su horizonte.