Este pasaje del Evangelista San Mateo es una narración viva y exultante del descubrimiento, entre miedo y gozo, de que Jesús estaba vivo; había resucitado. Se les abren los ojos a los discípulos y entienden que ya se lo había anunciado el Señor, pero – como atestiguan los textos evangélicos- no habían entendido lo que quería decir. Jesús, en vida, les había dicho: «El hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y, después de muerto, a los tres días resucitará». Pero ellos no entendían estas palabras y no se atrevían a preguntarle” (Lc 9,43-45).
Doy unas claves, a modo de binomios, para adentrarnos en el significado del evangelio y aplicarlo a nuestras vidas. Viendo las reacciones de los protagonistas que aparecen en la narración y las palabras que pronuncian, las de Jesús sobre todo, advertimos que en aquella mañana se produjeron varias dualidades contrapuestas: a) dominio (la guardia puesta para vigilar la tumba de Jesús) y victoria, burlando la vigilancia, con la resurrección del Señor: el afán de dominio queda burlado por la victoria del vigilado que resucita sin darse ellos ni cuenta; b) Búsqueda y encuentro: las mujeres buscan a Jesús y él se les muestra resucitado: le adoran echándose a sus pies; c) enterramiento de un cuerpo muerto y tumba vacía: Jesús había resucitado; no había engaño ni robo, pero allí ya no estaba; d) alegría inmensa por el anuncio del ángel y deseo de comunicarlo: las mujeres, primeras a las que se presenta el resucitado , y la prisa de llevar el anuncio a los apóstoles; e) Jerusalén y Galilea: la resurrección donde se dio muerte en cruz (Jerusalén) y nuevo encuentro en Galilea (donde los apóstoles fueron llamados por vez primera y se unieron a Jesús anunciando el Reino de Dios ): la misión de anunciar el Reino de Dios se retoma ahora y se relanza con nueva fuerza para siempre.
Como ejercicio espiritual cabe identificarnos con las personas y circunstancias que aparecen en el evangelio y preguntarnos qué de esperanza y alegría nos comportan para la vida.
P. Jesús María Lecea Sch. P.
Pamplona
Sábado, 8 de abril de 2023 | Vigilia Pascual
Mateo 28, 1-10: Ha resucitado y va por delante de vosotros a Galilea
En la madrugada del sábado, al alborear el primer día de la semana, fueron María la Magdalena y la otra María a ver el sepulcro. Y de pronto tembló fuertemente la tierra, pues un ángel del Señor, bajando del cielo y acercándose, corrió la piedra y se sentó encima. Su aspecto era de relámpago y su vestido blanco como la nieve; los centinelas temblaron de miedo y quedaron como muertos. El ángel habló a las mujeres:
—Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado.
No, está aquí: HA RESUCITADO, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía e id aprisa a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis.» Mirad, os lo he anunciado.
Ellas se marcharon a toda prisa del sepulcro; impresionadas y llenas de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús les salió al encuentro y les dijo:
—Alegraos.
Ellas se acercaron, se postraron ante él y le abrazaron los pies.
Jesús les dijo:
—No tengáis miedo: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán.

JESUS MARIA LECEA
Escolapio
Entregado a la docencia de la teología y la filosofía en Salamanca, Miami y Madrid. Animador pastoral de niños en la catequesis parroquial y en el Movimiento Junior de Acción Católica. Servicios institucionales a la Orden escolapia y a la vida religiosa de España y Europa. Vive actualmente en Pamplona, Navarra. Su horizonte vital es ser un artesano de la paz de las personas y los pueblos con un corazón apasionado por el mundo, la educación y el Evangelio.