+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net

En un día tan señalado como hoy nos encontramos con el inicio del Evangelio de Juan como un compendio de toda la Historia de la Salvación. Casi podríamos decir que quien lee este pasaje y lo interioriza atesora el núcleo de la Buena Noticia. Nuestros jóvenes dirían que Juan hace “spoiler” de todo el Evangelio, contándonos todo lo que va a pasar en estos dieciocho primeros versículos.

El misterio de la Encarnación de Dios, que hoy celebramos a los pies del Niño que nos ha nacido, es la realización más radical de la Promesa de Salvación por parte de Dios. Su Palabra, su Promesa de Amor incondicional a la Humanidad, presente ya en su aliento creador, acampa, se hace un LUGAR entre los seres humanos, y lo hace a través de una mujer pobre que da a luz a la Luz misma, a un niño sin techo.

No se podía haber imaginado una forma más humilde de asumir la condición humana para Dios. Este misterio, para algunos, ridículo o insultante, es la fuente de la Salvación definitiva de la Humanidad. Solo quien comparte la condición humana más pobre, puede salvarnos de nuestras pobrezas tan humanas.

Los escolapios, religiosos, laicas y laicos, que tenemos en las niñas y niños pobres nuestro lugar preferente de encuentro con Dios, tenemos pocos días como este para celebrar con tanta propiedad la intuición de Calasanz: Dios se hace Niño pobre y acampa entre nosotras y nosotros para hacer realidad su promesa de Amor.

Que este Niño que nos ha nacido nos bendiga y nos recuerde siempre dónde empezó todo.

Alberto Cantero

 

Domingo 25 de diciembre de 2022 | Natividad del Señor

Juan 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios.
Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.
En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan.
Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios.
Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.»
Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia.
Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.

ALBERTO CANTERO

ALBERTO CANTERO

Escolapio laico

Casado y padre de tres hijos. Escolapio laico. Licenciado en Antropología social y cultural y en Ciencias Físicas. Coordinador de formación de la Red Itaka-Escolapios y de Itaka-Escolapios Emaús. Miembro del Consejo de la Fraternidad General.

Panorama Calasanz
Resumen de privacidad

Este sitio Web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio Web.

Fuera de estas cookies, las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio Web.

También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio Web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento.

Tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.