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La gente estaba asombrada de las palabras de Jesús porque “hablaba con autoridad y no como los fariseos” (Mt 7,29). Enseñaba con sencillez, con ejemplos de la vida cotidiana y con parábolas para que todos pudieran entenderlo. Los discípulos estaban orgullosos de su maestro por su sabiduría y su liderazgo. Tenían altas expectativas sobre su ministerio: “Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel” (Lc 24, 21).

Los discípulos se desconcertaron cuando en el camino hacia Cafarnaúm les hizo una revelación que no entendieron: “El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, resucitará”. Jesús era un hombre bueno, respetaba las leyes, hacía milagros y enseñaba con sencillez. Tenía perfil de un gran líder. ¿Qué sentido tendría matarlo? 

A los discípulos no les entra en la cabeza lo que les dice Jesús. Les da miedo hasta preguntarle. No entra en sus planes ni expectativas la posibilidad de que su maestro muera violentamente, como un fracasado.

Jesús aprovecha el desconcierto que viven sus discípulos para indicarles que el sacrificio, la renuncia y el servicio conducen a una vida mejor: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. En su grupo nadie ha de pretender estar sobre los demás. Al contrario, ha de ocupar el último lugar, ponerse al nivel de quienes no tienen poder ni ostentan rango alguno. Y, desde ahí, ser como Jesús: “servidor de todos”.

Si buscamos un camino seguro para alcanzar la Vida, Jesús propone acercarse a los niños, especialmente a los más pobres. Ellos son unos verdaderos maestros que enseñan el camino de la salvación.

Bien lo sabía por experiencia San José de Calasanz, un sacerdote con ambiciones y cualidades suficientes para ser alguien importante en la Iglesia. Los niños del Trastévere le enseñaron a ser más humilde, paciente y generoso. Entregándose a los niños descubrió el mejor modo de servir a Dios.

En 1629, escribe al P. Frescio para indicarle cual es el verdadero camino de la humildad: “A mí me displace mucho que V.R. tenga tantos desasosiegos y turbaciones como me significa por su última carta los cuales no proceden de humildad que si la tuviera conociera que el camino más breve y más fácil para ser exaltado al propio conocimiento y de este a los atributos de la misericordia, prudencia e infinita paciencia y bondad de Dios es el abajarse a dar luz a los niños y en particular a los que son como desamparados de todos que por ser oficio a los ojos del mundo tan bajo y vil pocos quieren abajarse a él y suele Dios dar ciento por uno, más si haciéndolo bien tuviere persecuciones o tribulaciones en las cuales tomadas con paciencia de la mano de Dios se halla el céntuplo de espirito; y porque pocos saben practicar esta Doctrina pocos reciben el céntuplo en bienes espirituales” (EP1236).

P. Javier Alonso Sch. P.

Domingo 19 de Septiembre de 2021 | 25º domingo de tiempo ordinario

Marcos 9, 30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos.

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»

JAVIER ALONSO

JAVIER ALONSO

Escolapio

Francisco Javier Alonso Arroyo. Religioso escolapio: Actualmente está destinado a la presencia de Carora (Venezuela) donde ejerce su misión como rector del colegio y párroco. Desde 2015 es el Delegado General para Ministerio escolapio y coordinador de la red de parroquias escolapias.