+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net

Jesús nos invita a ponernos en camino, ir a la otra orilla, es un cambio de lugar, pero también un cambio de vida y es en plural, en grupo. Implica movernos en equipo, con otros, como hermanos. Construir algo nuevo juntos, mirar el horizonte, soñar con un mundo mejor entre todos.

“Se levantó una gran tormenta”: un recorrido donde se nos presentan dificultades. Podemos ver a nuestro alrededor y descubrir tantas tormentas, tantos vientos contrarios. El individualismo que hace al hombre indiferente ante lo que vive el otro. La búsqueda del propio bienestar como el único fin personal donde tiendo a usar o a desechar al otro. Tanto que puede hacer autosuficiente y que lleva a no querer construir algo más humano con los otros. La humanidad se construye entre todos cuando descubro que necesito del otro.

Descubrir que Jesús nos deja libres. Saber que es nuestra responsabilidad. Nos toca crecer y asumir la transformación de la historia, conducir la barca. Que no podemos dejar que el miedo, que nuestra zona de confort nos paralice. Nos toca arriesgarnos los unos por los otros. La fe implica el riesgo y la valentía. “No te importa que estemos a punto de perecer”: podemos culpar al Señor de la desgracia y no darnos cuenta que tal vez estamos haciendo nuestra tarea a medias por no perder nuestras seguridades.

Nos falta convencernos que este proyecto, ir juntos a la otra orilla, que nuestra fe en Jesús va mucho más allá de la misma historia, del mismo egoísmo, del mismo mal. “Hasta el viento lo obedece”. Nos dejamos esclavizar por la frustración, por la desesperanza, por las dificultades, por la misma muerte, por el mal que es perverso. Alimentarnos con la esperanza de experimentar que Jesús pudo más que la muerte, más que el egoísmo. Sostener nuestra vida y nuestra fraternidad en esta convicción. No podemos llegar a la otra orilla juntos si no logramos vivir desde la convicción que es Jesús y su proyecto de amor lo que nos une, lo que nos sostiene y nos marca la ruta.

Vivamos la alegría de ser elegidos por el Señor para ir a la otra orilla. Él nos regala una misión, un proyecto de vida, de un mundo nuevo. Con esta invitación aviva nuestro corazón. Hermanos, soltemos lo que nos ata, vamos a la otra orilla.

P. Óscar García Sch. P.

​12º domingo de tiempo ordinario | Marcos 4,35-40: ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

​Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla.» Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?» Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!» El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?» Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «Pero ¿quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!»

ÓSCAR GARCÍA

ÓSCAR GARCÍA

Educador

Nací en Bucaramanga (Colombia). Vivo en Venezuela desde hace 30 años. Estudié filosofía y Teología en Caracas, luego hice la Licenciatura en Lengua y Literatura en Maracaibo. Hice mi primera profesión en el año 2000. Vivo actualmente en Maracaibo.