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Así lo afirma la lectura de la primera Carta de Juan, y agrega: “Podemos acercarnos a Dios con plena confianza”. Se trata en estos días de Navidad (Octava) de aprender a mirar a contemplar y también por ello poder confiar. En un mundo plagado de desconfianza se nos invita a confiar. Confiar como los niños confían y descansan en los brazos de su madre según el salmo. Así descansa el Niño en los brazos de María en este bendito día de su encarnación.

La confianza nos la brinda un hecho, el hecho de que Dios libérrimamente ha optado por venir a salvarnos enviándonos a su Hijo y lo contemplamos en estos días pequeño e indefenso en las manos de su Madre. Ése es el signo que como los Pastores debemos encontrar. Allí, en los brazos de la Madre, lo podemos contemplar y encontrar cercano, entre nosotros y por nosotros. Vino para tí, por tí y te invita a que lo recibas en tu vida, en tu corazón. 

Entrar en el misterio de ese Pesebre y de ese hogar familiar nos ayuda a vivir la confianza plena en su amor y nos hace reflexionar la capacidad de perseverar en la fe hasta el momento propicio, el Kairós del Señor. Ese tiempo cronológico que tantas veces nos hace zozobrar o desesperarnos cuando no llega lo que anhelamos o lo que entendemos debe ocurrir. 

Dios es fiel, no nos quedan dudas y si miramos a José y a María junto a Jesús somos capaces de aprender cómo vivir la esperanza y la fe, la confianza plena en la obra de Dios que con pequeños y sutiles pasos, esa “suavidad con la que gobierna el mundo” (Const. Cal. 3), dirige nuestra historia.

Esa familia bendecida por Dios con el encargo de hacer crecer en estatura, sabiduría y gracia al Niño Jesús, es modelo y estímulo de cada familia creyente y también de cada Escuela Pía en tantos lugares del mundo. Ellos tienen como centro el designio del Padre, abren sus vidas a la confianza en su Obra Providente. 

Las Escuelas Pías también confían en reconocerse “obra de Dios” (Const. 1) y por eso pueden seguir a su fundador en su santo “atrevimiento” con “tesonera paciencia”. En el Pesebre renovamos los escolapios ser “Pobres de la Madre de Dios”  (Const. Cal. 4) y nos disponemos a seguir siendo “Cooperadores de la Verdad” (Const. Cal. 3) al servicio suyo.  Estamos para el Niño Jesús guiados por la Madre de Dios. 

Pidamos en este Navidad, entonces, la confianza plena en el amor de Dios y renovemos en esta época tan convulsionada nuestro ministerio por amor a los niños, especialmente a los más pobres y pequeños, donde sabemos que está Jesús (Const. Cal. 4). 

P. Sergio Daniel Conci Magris Sch. P.

Sábado 25 de Diciembre de 2021 | Natividad del Señor

Misa del día 

Juan 1,1-18: La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros

 

En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. [Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.] La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. [Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Éste es de quien dije: «El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.»» Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.]

SERGIO CONCI

SERGIO CONCI

Escolapio

Escolapio de la Provincia de Argentina, desempeña su misión allí, concretamente en la Ciudad de Córdoba. Exalumno Escolapio entró en la Orden a los 17 años y lleva 25 años como religioso Escolapio.

Es Doctor en Educación y se desempeña como docente y director del nivel medio y también como Asistente del P. Provincial en el área de Ministerio Escolapio.