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Gente sencilla, silenciosa, llena de santidad, fuera de las “redes”

Gente sencilla, silenciosa, llena de santidad, fuera de las “redes”

Las “redes” en la actualidad son un medio privilegiado para comunicar, socializar, informar, enlazar, publicitar, incluso para evangelizar. La crisis sanitaria que vivimos no sería lo mismo sin las redes sociales. Una nueva cultura esta emergiendo y no sabemos que visión de ser humano va a privilegiar.

El fenómeno de “la economía de la atención y de la popularidad”, provoca que nuestra atención se centre en los correos electrónicos, en redes sociales, mensajes, fotos de famosos, likes, youtubers, retuits, en personas que tengan sólo cierto número de seguidores, de suscriptores, etc. Se escucha constantemente; «Las personas a las que sigues están prestando atención a este tema, leyendo tal libro, siguiendo a este influencer, usando esta línea de ropa, etc.»

La crisis sanitaria y las crisis que le acompañan ponen al descubierto la fragilidad de nuestro mundo cimentado sobre la arena de la soberbia de creernos dueños de la posmodernidad. Las cargas se están volviendo insoportables… En el mundo complejo en el que vivimos parece que no hay espacio para los sencillos, son otros los valores que prevalecen. No todos pueden entender/aceptar un lenguaje y este estilo de vida sencillo, callado, de “abajamiento”.

Hoy se habla poco de pequeños gestos de amor en lo cotidiano, quizás porque se vive con las prisas, las indiferencias, temores, la tecnología, etc. A lo mejor nos hemos acostumbrado a ver “grandes personajes” sólo en pantallas y lejos de nosotros, gente anónima muchas veces que simplemente la suben a la red. Quizás nos estamos perdiendo de lo mejor de nuestro “prójimo/próximo” que ha sembrado y cultivado grandes cosas desde el silencio de lo cotidiano.

Calasanz y el Papa Francisco iluminan este fenómeno social. Calasanz fue una persona sencilla y humilde, en continuo estado de abajamiento. Acompañó a los niños, religiosos, maestros, colaboradores, cofradías, enfermos. Se donaba con empeño y gratitud en pequeñas acciones: preparaba clases, escribía cartas, colaboraba con la limpieza de las aulas, acompañaba a los niños a sus casas después de la escuela, en la vida, fragilidad y búsquedas de sus religiosos. Seguramente podemos imaginarnos a Calasanz en más y variados escenarios como estos, actuando con profunda santidad y donación desde lo cotidiano, lo sencillo y el silencio.

El Papa Francisco nos habla sobre los «santos de la puerta de al lado» es la “santidad de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios o «la clase media de la santidad»” , personas con una sabiduría que sólo se aprende en la escuela de la fe y el amor. Hay mucha gente de “este calibre” a nuestro alrededor, sólo falta que abramos los ojos del corazón para mirar y donar una sonrisa agradecida por tan bellas personas.

Siguen existiendo muchas personas y muchos escolapios que siguen siendo modelos de santidad, como lo fue y sigue siendo Calasanz, que lo demuestran día a día. Estas personas son testimonio vivo y referentes de santidad cercanos a nosotros como lo dice el Papa.

Estas personas demuestran con su vida que el cristianismo y las Escuelas Pías son la revolución del amor ¿A quién no le fascina encontrarse con esas personas sabias que irradian y transmiten a través de su vida lo eterno sobre la realidad de lo cotidiano? Saben estar en la vida, tan presentes y entregadas, hacen lo que conviene hacer y saben dejar a otros hacer cuando así conviene. Personas sencillas, humildes, a veces cansadas, que nos hacen presente la bondad y belleza del rostro del Amor que las habita.

Calasanz se hizo santo desde lo pequeño, desde el silencio. Gracias Calasanz y gracias a tantos hermanos que nos demuestran que una vida en santidad es posible. Gracias por estas expresiones de amor y por la actitud humilde de ustedes, que aceptan a Dios como centro de la vida y de la historia, que puede transformar la pequeñez en grandeza.

Descubramos en Calasanz un referente de Santidad desde el abajamiento y lo cotidiano. Su vida sin lugar a duda puede darnos referentes de cómo cultivar una auténtica relación con Dios que se vea reflejada en nuestros quehaceres cotidianos y escolapios.

Sergio Zamarripa Alfaro

SERGIO RENÉ ZAMARRIPA ALFARO

SERGIO RENÉ ZAMARRIPA ALFARO

Escolapio

Religioso Escolapio de México. Actualmente estudia Teología y Educación. Acompaña procesos de Movimiento Calasanz, Sínodo Escolapio de los Jóvenes y es miembro del Consejo Provincial de México. Apasionado por la pastoral y el acompañamiento de adolescentes y jóvenes. Jesús y Calasanz un referente para su vida.