+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net
Buenas sensaciones

Buenas sensaciones

“No tengo buenas sensaciones, pero confío en la Escritura, que consigue iluminar lo que aparentemente no tiene buena pinta”.

La confidencia de un amigo se tornó inspiración para penetrar en la tercera semana de Adviento, de la mano del Domingo de la Alegría que, a través del anuncio del Bautista, revela cómo las situaciones cotidianas se tornan camino practicable que prepara la venida del Señor:

  • En la solidaridad concreta y encarnada de quien comparte aquello que tiene: túnica, comida, capacidades, tiempo… para salir al encuentro del otro y hacer posible la fraternidad renovada y la amistad.
  • Por la trasparencia honesta de quien busca no defraudar, “no exigiendo más de lo establecido” en una medida que, rebasando lo económico, se extiende a las relaciones en el trabajo, en casa, con los más cercanos e íntimos. Viviéndose en el encuentro y creando espacios amplios donde todos se sientan seguros y, sobre todo, libres.
  • Ejerciendo la tarea diaria de un modo competente, que desvanece las sombras de la ineficacia y la falta de profesionalidad. Siendo cada vez más conscientes de que el desempeño de la propia vocación nos ofrece el camino por el que Dios (también en este Adviento) acontece en nuestras existencias y se revela como Señor de la Vida.

La triple diatriba que los distintos grupos presentan a Juan prepara el anuncio solemne de Jesús, cuya llegada es inminente. Gestos cotidianos como desatar la correa de una sandalia, aventar la parva, reunir el grano o quemar la paja (de fuerte sabor escatológico) muestran la potencia simple de quien viene como Fuego a consumir lo antiguo y sus malas sensaciones para dar comienzo a un tiempo nuevo, cuyos precursores son la Bondad y la Alegría.​

P. Ángel Ayala Guijarro Sch. P.

​Domingo 12 de Diciembre de 2021 | Domingo 3º de Adviento

Lucas 3, 10-18: ¿Qué hacemos nosotros?

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: «¿Entonces, qué hacemos?»
Él contestó: «El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo.»
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué hacemos nosotros?»
Él les contestó: «No exijáis más de lo establecido.»
Unos militares le preguntaron: «¿Qué hacemos nosotros?»
Él les contestó: «No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga.»
El pueblo estaba en expectación, y todos se preguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga.»
Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

ÁNGEL AYALA GUIJARRO

Escolapio

Madrid (1976). Doctor en Teología por la Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Responsable en Roma del departamento de Identidad y Carisma Calasancio.