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The Effects of Covid 19 on the mental health of children and youth

The Effects of Covid 19 on the mental health of children and youth

Our Piarist Schools during the academic year 2020 to 2021 were not spared from the challenges caused by the pandemic. Stressors such as worry, stress, and grief that cause various mental health problems were also experienced by our students, teachers, and Piarist communities. Although many people are getting vaccinated nowadays, struggles and losses of the past year will continue to affect us especially the most vulnerable in our society, our children, and youth. Many of them have had tough times coping emotionally. Some of them try to hide their struggles because of fear and shame or they do not know how to talk about their experiences. So what are the causes of these stressors? How can we as Piarist educators identify signs of stress and mental health challenges among our students? What can we do to help our kids during this tough time?

According to Archana Basu, a research scientist and clinical psychologist from Harvard, worry or anxiety are the expected responses during the period of the pandemic. Disease aspects, economic stressors, and traumatic experiences can be experienced by children and youth, too. However, in the academic context, the biggest school-related stressors for our students is the remote learning mode. She explains that children generally learn well when actively engaged and in environments where they feel safe and socially connected. Moreover, remote learning requires a level of sustained attention and emotional regulation that is a very big demand, developmentally, for students in primary and middle school. In the Philippines alone, the burden was also extended to parents who became instant computer technicians and part-time teachers while doing their jobs. Because of the situation in physical safety, and social connectedness, our students’ mental health is being challenged.

According to the American Psychological Association, it is difficult for educators to indicate and identify if the students are experiencing mental health difficulties due to non-physical contact. However, educators can still communicate with the parents to identify students who may need extra support.
An online article from healthychildren.org listed several signs of stress and mental health challenges among students. It notifies the readers that mental health challenges are not the same for every child or teen, but there are some common symptoms. Infants, toddlers, and young children may experience backward progress in skills and developmental milestones. Problems like irritability, lack of sleep, separation anxiety, and many more may also increase. It is a different situation for older children and adolescents. They may show signs of distress with symptoms such as changes in mood, behavior, loss of interest in activities previously enjoyed, hard time falling or staying asleep, changes in appetite, less interest in schoolwork, and some cases death or suicide, or talking about it.

Besides communicating with the parents about this situation, as Piarist educators, it is also our mission to help our children and youth during this tough time. Basu listed several aid activities for parents and educators. In the classroom, whether in person or online, we as educators can help by focusing on socialization and fostering a sense of community among them in our social media apps. We can also take planned breaks from virtual classes like a quick walk or virtual games. Both parents and educators should invite their children to talk about how they are feeling during this difficult time. The APA suggested systematic screening of the school population through online questionnaires, nominating students who appear to be excessively anxious or frequently sad, and providing direct support to students who are potentially at risk for emotional issues.

The mental health of our students is very important for us Piarists. Our students with the healthy mental condition can meet their learning potential, cope with stress and be able to connect with their friends and community. Hence, it is also our mission to provide not only a learning environment but also mental health support especially during this time of the pandemic.

Sources:
www.apa.org
www.hsph.harvard.edu
www.healthychildren.org

John Michael O. Dion Sch. P.

 

Br. JOHN MICHAEL O. DION

Br. JOHN MICHAEL O. DION

Piarist

John Michael hails from the Diocese of Tarlac, Philippines. He is a Psychology graduate, joined the Piarist Fathers in 2012. He took Philosophy units at the Rogationist Seminary and Certificate for Professional Education at the University of San Carlos in Cebu City. In 2020, he finished his Bachelor in Sacred Theology and Master of Arts in Pastoral ministry, specialized in Spirituality and Retreat Direction at the Loyola School of Theology – Ateneo de Manila University, Philippines. Currently, he is assigned at Calasanz de Davao Community, working as a subject teacher for Philippine history, World Religions, Applied Social Sciences, and Religious Studies at Calasanz de Davao Academy, Inc.

TODOS somos hermanos por una misma causa

TODOS somos hermanos por una misma causa

Desde un inicio, en el evangelio, Jesús rompe con un paradigma que parece ser de exclusividad “No se lo prohíban […] Todo aquél que no está con nosotros, está a nuestro favor”, y es que pareciera que el mensaje salvífico se cierra a ciertas personas, cuando la realidad es otra. Jesús no dice: “este mensaje es para ustedes”, sino que, incluye a todos por igual. Por lo tanto, el discípulo (que somos todos nosotros) no impide el bien, lo expande con sus palabras y acciones para con el prójimo.

Esto nos da pie a retomar las veces que hemos sido causa de pecado o de caída para nuestros hermanos, Jesús es claro en el Evangelio cuando dice: “El que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar”. Esto quiere decir que cuando hacemos daño a nuestro semejante (puede ser físico, sentimental, sexual, psicológico, etc.) damos un anti-testimonio de lo que creemos y profesamos, y a veces por nuestras acciones las personas se van alejando de la Iglesia y de Cristo. Escandalizar significa obstaculizar a alguien en la fe, impedirle continuar creyendo en Jesús, quien actúa de esta manera se hace un mal a sí mismo.

Por lo tanto, dejémonos guiar por nuestros hermanos, eso incluye a los no cristianos, porque lo que nos une en la lucha diaria es tener una sociedad mejor, recordemos las palabras que nuestro fundador decía: “la voz de Dios es voz de espíritu que va y viene, toca el corazón y pasa; no se sabe de dónde venga o cuándo sople; importa mucho estar siempre vigilante para que no venga improvisamente y pase sin fruto”, esto quiere decir que hasta en el más pequeño habla el Espíritu Santo, ¡escuchémoslo! Rompamos con aquella sentencia medieval que nos persigue “extra ecclesiam nulla salus” (fuera de la Iglesia no hay salvación), como Jesús lo hizo desde un principio, compartiendo, incluyendo y escuchando a todos nuestros hermanos. Crezcamos juntos y seamos manos que se extiendan al otro cada vez que caiga. Hemos de ejercitar la crítica contra nosotros mismos, pero con lealtad hacia lo que Dios ha puesto en nosotros.

Unas preguntas me gustarían dejarles para su reflexión: ¿Soy mano que ayuda o piedra de tropiezo para mis hermanos? ¿Escucho a los demás?

Que el Señor siempre nos guíe con su mano misericordiosa.

José Emmanuel Campa Gándara Sch. P.

Domingo 26 de Septiembre de 2021 | 26º domingo de tiempo ordinario

Marcos 9, 38-43. 45. 47-48: El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Si tu mano te hace caer, córtatela

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Jesús respondió: «No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos la infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»

EMMANUEL CAMPA GÁNDARA

EMMANUEL CAMPA GÁNDARA

Escolapio

Nacido en Celaya, Guanajuato. Religioso escolapio de la Provincia de México desde 2015. Actualmente estudiante de licenciatura en teología, así mismo de licenciatura en educación media superior intercultural con especialidad en español y literatura. Apasionado de la música. Ha coordinado grupos juveniles y Canta Calasanz en la misma provincia.

Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos

Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos

La gente estaba asombrada de las palabras de Jesús porque “hablaba con autoridad y no como los fariseos” (Mt 7,29). Enseñaba con sencillez, con ejemplos de la vida cotidiana y con parábolas para que todos pudieran entenderlo. Los discípulos estaban orgullosos de su maestro por su sabiduría y su liderazgo. Tenían altas expectativas sobre su ministerio: “Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel” (Lc 24, 21).

Los discípulos se desconcertaron cuando en el camino hacia Cafarnaúm les hizo una revelación que no entendieron: “El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, resucitará”. Jesús era un hombre bueno, respetaba las leyes, hacía milagros y enseñaba con sencillez. Tenía perfil de un gran líder. ¿Qué sentido tendría matarlo? 

A los discípulos no les entra en la cabeza lo que les dice Jesús. Les da miedo hasta preguntarle. No entra en sus planes ni expectativas la posibilidad de que su maestro muera violentamente, como un fracasado.

Jesús aprovecha el desconcierto que viven sus discípulos para indicarles que el sacrificio, la renuncia y el servicio conducen a una vida mejor: “Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”. En su grupo nadie ha de pretender estar sobre los demás. Al contrario, ha de ocupar el último lugar, ponerse al nivel de quienes no tienen poder ni ostentan rango alguno. Y, desde ahí, ser como Jesús: “servidor de todos”.

Si buscamos un camino seguro para alcanzar la Vida, Jesús propone acercarse a los niños, especialmente a los más pobres. Ellos son unos verdaderos maestros que enseñan el camino de la salvación.

Bien lo sabía por experiencia San José de Calasanz, un sacerdote con ambiciones y cualidades suficientes para ser alguien importante en la Iglesia. Los niños del Trastévere le enseñaron a ser más humilde, paciente y generoso. Entregándose a los niños descubrió el mejor modo de servir a Dios.

En 1629, escribe al P. Frescio para indicarle cual es el verdadero camino de la humildad: “A mí me displace mucho que V.R. tenga tantos desasosiegos y turbaciones como me significa por su última carta los cuales no proceden de humildad que si la tuviera conociera que el camino más breve y más fácil para ser exaltado al propio conocimiento y de este a los atributos de la misericordia, prudencia e infinita paciencia y bondad de Dios es el abajarse a dar luz a los niños y en particular a los que son como desamparados de todos que por ser oficio a los ojos del mundo tan bajo y vil pocos quieren abajarse a él y suele Dios dar ciento por uno, más si haciéndolo bien tuviere persecuciones o tribulaciones en las cuales tomadas con paciencia de la mano de Dios se halla el céntuplo de espirito; y porque pocos saben practicar esta Doctrina pocos reciben el céntuplo en bienes espirituales” (EP1236).

P. Javier Alonso Sch. P.

Domingo 19 de Septiembre de 2021 | 25º domingo de tiempo ordinario

Marcos 9, 30-37: El Hijo del hombre va a ser entregado. Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos.

 

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.» Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»

JAVIER ALONSO

JAVIER ALONSO

Escolapio

Francisco Javier Alonso Arroyo. Religioso escolapio: Actualmente está destinado a la presencia de Carora (Venezuela) donde ejerce su misión como rector del colegio y párroco. Desde 2015 es el Delegado General para Ministerio escolapio y coordinador de la red de parroquias escolapias.

“Ya no me siento sola”

“Ya no me siento sola”

Compartir la buena noticia de lo que el Señor ha hecho en mi vida me ha llevado a emprender un camino nuevo, suave y artesanal, en el que el encuentro y la comunión se vayan convirtiendo en necesidad y aliento del Espíritu.

Así, desde hace 4 años, bajo una intuición con personas sensibles a la escucha de la Palabra de Jesús en medio de los niños, surgió la petición de ellas: ¿dónde vives, Maestro? Y comprendí que la invitación del Padre era a acompañar a algunas personas en un proceso de escucha e interiorización. Cada una, con historias de vida distintas y experiencias formativas muy diversas, con una vida de fe popular con matices algo formados, pero todas ellas compartiendo el mayor tesoro: la búsqueda y disposición para dejarse abrazar por Jesús.

Así, a través de la oración y de la meditación de distintas exhortaciones del Papa Francisco, cada una fue creciendo en interioridad, en la necesidad de encontrarse con las otras y ahí, con gran disposición, descubrirse renovadas por la paz y la alegría, signos de la presencia del Espíritu.

El proceso fue al modo de cada una y al mismo tiempo, de la interacción y compartir de los frutos del camino. Sin presiones, sin prisas y casi sin rumbos propios, se fueron dejando conducir por las mociones del Padre en sus corazones. Jesús fue hablando de manera personal con la historia presente y pasada de ellas y sanando las huellas de los fragmentos de vida que dolieron y rompieron con la comunión con los demás, e incluso, consigo mismas.

La oración se fue convirtiendo en el pan necesitado y buscado y el encuentro sincero y voluntario en el modo en el que Dios iba aclarando las dudas y haciéndose presente en lo cotidiano. “Ya no me siento sola”, fue una de las frases que han marcado la experiencia del resucitado en la vida de la comunidad.

Sus frutos han sido muy diversos: atender y cuidar a quienes estuvieron acompañando a sus familiares en enfermedades prolongadas, estar prontos a la escucha cuando algún otro se sentía confundido en sus afectos, favorecer la comunión de bienes para hacer llegar recursos a niños y familias con necesidades básicas, acompañar a niños en su encuentro con Jesús en distintas obras, buscar espacios de formación en identidad cristiana y calasancia…

Cada una, en ese viaje a su interior, fue encontrándose con un Padre que sale a nuestro camino, a cualquier hora del día, y les ha enviado desde Él y no a título personal, a anunciar en medio de los niños, principalmente los más pequeños, el proyecto de vida que nos ha dejado como herencia: nuestra mejor forma de ser.

En este proceso, se han hermanado con mayor profundidad con otros que recorren los caminos de la espiritualidad y carisma escolapio, ya sean laicos y religiosos, en un plano de familiaridad y sintonía. Indudablemente, se han reconocido como parte de la gran comunidad cristiana escolapia, donde cada quien, a su paso y ritmo, va disfrutando de la presencia de Dios en medio de las necesidades y aspiraciones de los pequeños. Y todo para mayor amor al Padre y servicio al prójimo.

Jorge Campa Pérez

JORGE CAMPA PÉREZ

JORGE CAMPA PÉREZ

Laico

Mexicano, colaborador de la Universidad Cristóbal Colón y del Centro Social Calasanz Veracruz. Pertenece a la fraternidad de las Escuelas Pías de México.

Un camino entre la Cruz y el Amor

Un camino entre la Cruz y el Amor

El Evangelio de Marcos en este domingo expresa la sabiduría del maestro Jesús. Ya lleva tiempo con sus discípulos en la itinerancia del anunció del Reino de Dios.

A cada uno lo ha llamado por su nombre y les va tratando en el camino, conociendo y acompañando en la luz de la fe, que cada vez va alumbrándolos.

Jesús se dirige a Jerusalén para entregarse definitivamente. Conoce la tela de sus discípulos que si bien lo han dejado todo para seguirlo, aún han de madurar para vivir la integridad de la relación que han establecido con Él y su reino. Conoce su corazón, sus miedos, sus limitaciones. Así los ha aceptado en la fraternidad del Reino, pero no puede obviarles que ellos también se hagan cargo de la relación y de su entrega. Es así que quiere que se definan. Sabe que ellos también le conocen y le han visto amar más con las obras que con las palabras. Así primero les envía al exterior y es fácil responder.

Va a su interior. Quedan impactados y solamente Pedro con su estira y afloje en el camino de la fe responde develando la identidad del Maestro Jesús. Sabe Jesús que la respuesta a esa pregunta mueve a sus discípulos hacia lo más recóndito, pues se trata de lo que toca sus fibras profundas. Toda una relación tamizada por el caminar juntos, por el diálogo, la escucha y la cercanía a Él, que les fue cambiando la vida y convirtiéndolos en pescadores de hombres. Donde ellos van haciéndose responsables de su respuesta vocacional; mostrando el camino al Padre.

Pedro apasionado, enseguida conocerá su debilidad, dado que ante el realismo y la claridad de Jesús acerca del camino de la cruz, se ofusca y enseguida trata a Jesús con criterios solamente humanos. Jesús no se deja envolver y los confronta.

No perdiendo tiempo señala a todos, a la multitud y a sus discípulos el abc de su seguimiento. La paradoja: morir, viviendo. Nosotros podemos contestar también hoy muy fácilmente la primera pregunta, e incluso como Pedro, iluminados por nuestro creer en Jesús, que Él es Dios. E inmediatamente en medio del mundo pandémico ser probados en nuestra fidelidad, tanto por el arrojo en la entrega generosa, como en nuestro navegar contra corriente sin perder el amor.

P. Marco A. Véliz Cortés Sch. P.

Domingo 12 de Septiembre de 2021 | 24º domingo de tiempo ordinario

Marcos 8, 27-35: Tú eres el Mesías. . . El Hijo del hombre tiene que padecer mucho.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino, preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le contestaron: «Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas.» Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?» Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías.» Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.» Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!» Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.»

MARCO ANTONIO VÉLIZ CORTÉS

MARCO ANTONIO VÉLIZ CORTÉS

Escolapio

Nacido en Veracruz, México, en 1958.  Escolapio hace 45 años. Entre las escuelas y la formación. Lic. en Ciencias Sociales y  Teología Espiritual. Facilita ejercicios espirituales y actualmente Provincial.