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Lo que fue yermo se torna vergel. Memorial al Cardenal Tonti (I)

Lo que fue yermo se torna vergel. Memorial al Cardenal Tonti (I)

Este año 2021 conmemoramos en la Orden de las Escuelas Pías los 400 años de uno de los textos más significativos y hermosos de san José de Calasanz, el Memorial al Cardenal Miguel Ángel Tonti.

San José de Calasanz escribió con este memorial (escrito eclesial que defiende o reivindica algo) uno de los documentos más bellos en defensa de la educación popular. Con la noble intención de que se aprobara una nueva Orden religiosa en la Iglesia, mostró ante los que regían en aquel momento los designios terrenales de la Iglesia y parte de la humanidad conocida en aquel momento, que educar a los niños pobres era el futuro y la prosperidad de una sociedad y que debía ser una prioridad para los estados propiciar educación a sus niños para que fuesen dignos y buenos ciudadanos capaces de transformar la sociedad, renovar la Iglesia y hacer del desarrollo de sus propias vidas un proceso de felicidad y bienaventuranza. Y esto lo pensó y lo defendió hace 400 años.

Me propongo en varias entregas actualizar ese documento que como hemos indicado se dirige a un cardenal, el cual era el que debía permitir la creación de una nueva organización clerical cuando se pensaba que ya todo estaba creado y no hacían falta más. José de Calasanz, tras haber escrito la Regla (Constituciones) de lo que hasta entonces era su Congregación, escribió con 64 años, con pie y medio en la jubilación forzosa, este escrito con el que no solo consiguió doblegar el parecer y decisión de la iglesia jerárquica (que ya tiene su mérito), sino que los hizo acérrimos defensores de esta nueva obra que se dio a conocer como las Escuelas Pías.

Nuestro santo, queriendo aportar razones para justificar la novedad de su obra, plasmó una de las más hermosas compilaciones a favor de la educación popular, universal, cristiana y gratuita. Sin quererlo, miró al horizonte o mejor, vio en los ojos de aquellos niños harapientos y vulgares de los rincones romanos del Trastévere romano, que el horizonte del ser humano se fragua en su infancia por medio de la educación que recibe y experimenta. Cuando una semilla seca, deforme y aparentemente inútil, es plantada en una tierra cuidada, abonada y regada, saca de lo más íntimo de su fealdad la criatura hermosa que lleva dentro, y lo que fue yermo se torna vergel. Esta es la intuición de fondo en las palabras del santo viejo y que poco a poco iremos actualizando.

400 años después de este canto a la educación popular que es un canto a la libertad humana, los que rigen las voluntades del pueblo y las someten (políticos y gobernantes), se han dado cuenta que hacer crecer bosques a nuestro alrededor es peligroso, porque no se puede controlar la vida de un ente tan plural, diverso y vital (que es lo que provoca una educación como defiende Calasanz en este memorial), así que han secuestrado la potestad de sembrar y han puesto todos los medios para hacer crecer, en su lugar, parques de bonsáis, haciendo de la educación, el arma más sutil y poderosa de asegurar ciudadanos serviles al sistema impuesto para el beneficio de unos pocos, sea en democracia, en dictadura, en teocracia o cualesquiera que sea el régimen político. Por eso, no es de extrañar que, en muchos países democráticos, las leyes que más cambian y se modifican son las leyes educativas, pues no miran a la persona en sí y el bien común (no cambiamos tanto en tan poco tiempo), sino los intereses políticos del gobierno de turno.

Por eso, hoy más que nunca, importa poner en valor la prístina intuición de este viejo español, que tras 24 años educando a niños de las calles romanas, descubrió que la verdadera felicidad del hombre reside en el interior de cada persona y que si no se le acompaña en su primer crecimiento, desde la más tierna infancia, con el agua templada de la sabiduría de la vida hecha cultura, y con el abono de la fe y las buenas costumbres, se endurece y se seca de tal manera con el tiempo que, por más que se lo proponga alguien, rara vez logra despertar la riqueza que atesora. Piedad y Letras, lo resumió José de Calasanz.

Me gustaría mostrar a lo largo de estos comentarios, la importancia o quizá, la urgente necesidad que tienen los pueblos actualmente de hacer de la educación un tema de Estado (incluso ‘de Estados’) que no dependa del gobierno de turno ni de los vaivenes de modas, ocurrencias y tendencias educativas. El Papa Francisco ha bautizado este impulso nuevo y holístico, como la búsqueda de un Pacto Educativo Global.

No hay duda, aquellos Estados que logren ponerse de acuerdo en educar bien a sus nuevas generaciones, serán los que heredarán un mejor futuro humano y sostenible.

San José de Calasanz en este memorial, se adelantó más de tres siglos a lo que para cualquier cultura avanzada es hoy incuestionable: el derecho de todos los niños sin distinción a la educación.

Dos advertencias finales:

  1. Con estas entregas mi pretensión no es hacer un estudio histórico o pedagógico o carismático del texto, sino un comentario personal actualizado. Nada más.
  2. Sería ideal que pudieran darse un tiempo para leer el texto entero (no es largo), aunque en cada comentario copiaremos el texto desde el que nace nuestra reflexión.
CARLES SUCH

CARLES SUCH

Religioso

Sacerdote escolapio entregado a la vida y acompañando la de niños y jóvenes para vivir con pasión. Perú es su lugar actual. España su cuna. El corazón humano su universo y Cristo, Calasanz y el evangelio su horizonte.