+39 06 68 40 741 scolopi@scolopi.net
Un recuerdo agradecido a tantos

Un recuerdo agradecido a tantos

Es de bien nacidos ser agradecidos… y de eso se trata en las líneas que siguen a continuación.

Uno de los muchos regalos con los que me he encontrado en mi tarea escolapia desde que estoy en el colegio como Educador, ha sido la de impartir la clase de Historia del Arte en el Bachillerato. Reconozco que disfruto de cada una de las sesiones tratando de introducir a los alumnos en las manifestaciones artísticas a lo largo de la historia, en la riqueza de sentido de la iconografía, ayudando a abrir los ojos para contemplar la belleza que el ser humano ha ido creando hasta el día de hoy. Frente a tantos motivos por los que se nos quiere hacer creer que el mundo está lleno de fealdad, pienso que no hay más que estar atento para contemplar que lo que predomina es lo contrario…

Y  surge en mí un agradecimiento grande a aquellos que me ayudaron a descubrir la maravilla que encierra un capitel historiado románico o la tamizada luz que penetra en una catedral gótica a través de sus vidrieras, la indescriptible belleza de la decoración de una mezquita o la desnudez sencilla de un monasterio cisterciense… Pero sobre todo, el agradecimiento profundo a aquellos que, con paciencia calasancia, colaboraron en mi crecimiento como persona; me escucharon sin juzgarme, me acompañaron sin imponerse, lloraron cuando lloré y se alegraron con mi alegría.

En fin, en estos días en que celebramos a Calasanz, mi recuerdo agradecido a mis maestros, especialmente a aquellos que con su testimonio y buen hacer fueron sembrando en mí el deseo de acompañar a niños y jóvenes en el descubrimiento de la belleza que encierra la vida y las creaciones humanas. Pero sobre todo e  indisolublemente unido, lograron sembrar en mí el deseo de acompañar a otros, de escucharlos, de llorar y alegrarme con ellos. ¡Va por vosotros, mis profes del cole!

MARIO CONTELL

MARIO CONTELL

Educador